Filosofía

 

Origen.

Kia Ora surgió de una manera muy natural. Eva, la creadora de la marca, lleva desde niña unida al jabón como algo familiar y tradicional. Su abuela hacía jabón y de ella aprendió la técnica. Le acompañaba a recolectar plantas aromáticas y flores al campo, le ayudaba a colgar los manojos de tomillo y salvia para secar y sostenía los moldes sobre los que su abuela vertía el jabón caliente. Cuando creció comenzó a elaborar sus propios jabones y a versionar los de su abuela. Descubrió que era una forma muy satisfactoria de dar salida a su creatividad y que además, sus creaciones tenían muy buena acogida entre familiares y amigos. Ese fue el germen de Kia Ora y la materialización de un sueño en un proyecto muy real.

Qué nos diferencia.

La perspectiva. Nosotros hacemos la cosmética que querríamos comprar, sin que el beneficio o los márgenes económicos sean un factor decisivo a la hora de lanzar un producto. No jugamos con la calidad de los materiales que utilizamos ni sacrificamos su sensorialidad. Nos movemos en el mundo de la cosmética natural, que ha dejado de ser algo muy minoritario para competir, casi cara a cara, con la cosmética tradicional. No nos dirigimos a un público exclusivamente vegano, interesado en la cosmética natural o que sea capaz de descifrar el listado de ingredientes de un producto. Queremos que nuestros productos lleguen a todo el mundo exhibiendo la bandera de la calidad por encima de cualquier otro factor.

Veganismo y crueltyfree.

Apostamos por el veganismo porque no contemplamos otra forma de hacer cosmética. No creemos necesario utilizar a un animal para fabricar nuestros productos igual que nunca contemplaríamos usar a un ser humano. Tenemos recursos ilimitados a nuestro alcance que ofrecen alternativas igual o más eficaces y que no implican realizar ningún sacrificio ni explotar a ningún ser vivo. Igualmente defendemos que no es necesario testar en animales. Nosotros testamos en nosotros mismos. Conocemos los ingredientes que utilizamos, sabemos cómo funcionan y probamos todos los productos finales en diferentes tipos de piel o cabellos humanos. Tenemos familiares y amigos que se prestan encantados.

El cambio.

Antes de cambiar, creemos que es necesario que el ser humano tome conciencia y consciencia de lo que hace y la repercusión que tienen sus acciones. A alguien que nunca se ha preocupado por cuestionar su forma de alimentación o preguntarse qué hay detrás de las chuletas que compra envasadas en un supermercado, es imposible, de primeras, hacerle entender que el veganismo no es un capricho o una locura; que para que eso llegue a su plato, no solo se ha matado un animal, sino que ese animal ha vivido en una condiciones determinadas, que ha sido alimentado y medicado con el objetivo de obtener el mayor rendimiento posible de su carne, que su explotación ha generado una serie de residuos y ha consumido una serie de recursos difícilmente asumibles a largo plazo…

Como marca vegana, nos gustaría que la gente tuviera mayor inquietud en conocer y en saber, porque creemos que la realidad es tan abrumadora que provocaría el cambio hacia una forma de vida muy alejada de la actual y mucho más beneficiosa para todos.

El futuro.

Creemos que el futuro pasa por apostar por productos naturales, sostenibles y libres de crueldad animal, porque son mejores. Su efectividad es igual o superior al de la cosmética tradicional y están formulados siguiendo unos criterios estrictos que eliminan ingredientes nocivos que la industria ha venido utilizando por su bajo coste y sus buenos resultados a nivel productivo. Pero también porque son el futuro. El simple apellido “sostenible” tendría que disipar las dudas sobre la conveniencia de utilizar un producto. El ser humano lleva siglos viviendo a espaldas de su entorno, utilizándolo como un medio para conseguir sus fines y pensando que puede dominarlo, transformarlo o reinventarlo a su antojo. La realidad es otra: el medio ambiente es una suma de infinidad de equilibrios, algunos, muy precarios. Llevamos siglos destrozando estos equilibrios y se nos está volviendo en contra. O apostamos por la sostenibilidad o decimos adiós al ser humano. Y finalmente, porque es más honesto: no es necesario que nuestra belleza se base en la muerte o el sufrimiento de un animal.

Kia Ora Botanicals.